
Por lo visto Lamarck, para explicar a sus alumnos el orden de magnitud del tiempo geológico en relación con la escala humana del tiempo, ponía el siguiente ejemplo:
Si tu vida durará un segundo y la dedicaras a observar un reloj, no apreciarías ningún cambio en la posición de las manecillas a lo largo de toda tu vida. Si 30 generaciones dedicaran sus vidas a observar el reloj, tampoco llegarían a observar los cambios en el reloj y sin embargo el reloj marcaría regularmente los minutos y las horas.
Agustí Camós hizo referencia a este ejemplo en la VI Matinal de Evolución (16 de mayo) en la expuso la importancia de reconocer y valorar las aportaciones de Lamarck en la enseñanza de la teoría de la evolución (ver resumen)
No hay comentarios:
Publicar un comentario