10.1.07

El ingenio de la hormiga

En cierta ocasión alguien vio una hormiga negra de tamaño mediano que llevaba como carga una paja que era seis veces más larga que ella misma. Después de avanzar casi un metro con suma dificultad, llegó a una especie de grieta, estrecha pero profunda, formada entre dos grandes piedras. Probó a cruzar de una manera y de otra, pero todo su esfuerzo fue en vano. La paja dificultaba aún más la ya imposible tarea de saltar a la otra parte. Hasta que por fin la hormiga hizo lo insólito. Con toda la habilidad apoyó los extremos de la paja en un borde y otro de la grieta, y así se construyó un puente, a través del cual pudo atravesar el abismo. Al llegar al otro lado, tomó nuevamente su carga y continuó su esforzado viaje sin inconvenientes.
La hormiga supo convertir su carga en un puente, y así pudo continuar su viaje. De no haber tenido esa carga, tan pesada y obstaculizadora en un principio, no habría podido avanzar y seguir su camino. A la hormiga la salvó la forma de manejar la carga.

Decía Freud: “He sido un hombre afortunado: nada en la vida me fue fácil”.
Al tener que superar dificultades, las personas se fortalecen.
Al saber manejar con inteligencia la carga, como la hormiga, las personas consiguen lo que no habrían podido alcanzar sin haberla sobrellevado.


Extracto del artículo de Miguel Ángel Santos Guerra (leer artículo original El Adarve) - Fuente Aulablog21.