29.4.07

La Real Expedición Filantrópica de Balmis

La viruela es un enfermedad infecciosa, de origen vírico, grave, contagiosa y puede provocar la muerte. Gracias a la vacunación, la enfermedad está erradicada, de hecho actualmente ya no es necesario, y no nos vacunamos contra la viruela (más información).

Durante miles de años han ocurrido ocasionalmente epidemias de viruela. Al parecer, esta enfermedad apareció 10.000 años A. C., en el nordeste de África, pero la primera epidemia registrada en los anales de la historia fue en 1350 A. C., durante la guerra entre los egipcios y los hititas. La viruela mataba a personas de todas las edades y clases socioeconómicas. En su libro Smallpox and Its Eradication (La viruela y su erradicación), Frank Fenner señala que, a fines del siglo XVIII, en Europa morían de viruela 400.000 personas al año y un tercio de los supervivientes quedaban ciegos. En el curso del siglo XVIII, cuatro monarcas europeos murieron de viruela durante su reinado, y la línea de sucesión al trono de los Habsburgo cambió cuatro veces en cuatro generaciones por la muerte de los herederos.

En 1518, tras la llegada de los conquistadores españoles a la isla La Española, un brote de viruela, enfermedad que no se conocía en el nuevo mundo antes de la llegada de los europeos, diezmó la población. De allí se extendió rápidamente por las Américas y exterminó a la mayoría de los aztecas e incas. Según el historiador William McNeill, en un siglo, la población de México se redujo de alrededor de 25 millones a 1,6 millones.

La primera evidencia escrita relacionada con lo que hoy conocemos como vacunación, datan del siglo XI en China. En algunos de estos textos se explica como se puede prevenir el contagio de la viruela inoculándose con pus proveniente de pacientes que habían contraido la enfermedad. Esta práctica fue introducida en Gran Bretaña por Lady Mary Wortley Montagu, esposa de un embajador, tras su regreso de Constantinopla. Desde la corte británica, la
práctica de la variolización se extendió por todo el país y, a partir del s. XVIII al resto del continente europeo. Pero a pesar de constituir una práctica sencilla no estaba exenta de problemas sobre todo derivados de la ausencia de medidas higíenicas. Estas prácticas tuvieron desastrosas consecuencias y poco a poco fueron abandonadas. Sin embargo, algunos años después, un médico rural, aplicó con más fortuna técnicas similares y pasó a la historia como el inventor de la vacuna.

El descubrimiento de la vacuna contra la viruela se debe a Edward Jenner (1798). Parece ser que a Jenner la idea de la vacuna se le ocurrió tras escuchar a una lechera de su pueblo: "yo no cogeré la viruela porque ya he cogido la de las vacas". A partir de ese momento Edward Jenner intuyó que esta experiencia podría llevarse a la práctica y dedicó más de veinte años de su vida a estudiar esta cuestión.


El 14 de mayo de 1796, tres días antes de cumplir 47 años, Jenner inició un experimento histórico. Extrajo pus de una pústula de la mano de Sarah Nelmes, una ordeñadora que había contraído la viruela vacuna de su vaca lechera Blossom, y lo inoculó a James Phipps, un niño saludable de 8 años. El niño desarrolló una leve enfermedad entre el 7º y el 9º día. Se formó una vesícula en los puntos de inoculación, que desapareció sin la menor complicación. El 1º de julio, se inoculó al niño con la temida viruela pero no enfermó (no dejar de leer - Edward Jenner y la viruela )

La vacunación de Jenner se introdujo en España en poco tiempo, participando en ello una serie de pioneros, en particular Francesc Piguillem (1770-1826) que comenzó esa labor en diciembre de 1800 en Cataluña. Simultáneamente se empiezan a escribir y traducir textos sobre el tema. El texto más importante, no sólo por el contenido sino por la difusión que llegó a alcanzar, fue el "Tratado histórico y práctico de la vacuna" traducido por el médico alicantino Francisco Xavier de Balmis en 1803. Esta traducción fue decisiva a la hora de nombrar a Balmis como director de la Expedición que preparaba la corona española (más información)


El 1 de septiembre de 1803, el rey Carlos IV de España, uno de cuyos hijos había muerto de viruela, emitió un edicto dirigido a todos los funcionarios de la corona y autoridades religiosas de sus dominios de Asia y América en el cual anunciaba la llegada de una expedición de vacunación y ordenaba que la apoyaran para:
  • Difundir la vacuna.
  • Instruir a médicos y otro personal implicado, en todos los lugares por los que pasará la expedición, en la práctica de la vacunación.
  • Crear juntas de vacunación en lo Virreinatos, que se ocuparían de la conservación del fluido vacuno activo.

Entre 1803 y 1810 tuvo lugar lo que se ha venido en llamar la La Real Expedición Filantrópica de la vacuna o Expedición de Balmis -Salvany

En 1803 partía del puerto de La Coruña la expedición que llevó la vacuna de la viruela a América en la corbeta María Pita. Dirigidos por el médico Francisco Javier Balmis, un grupo de 22 niños coruñeses transportaron en su cuerpo la vacuna. Se trataba de un largo viaje y esta era la única manera de conservar el fluido vacunal en buenas condiciones.

La expedición de Balmis dio la vuelta al mundo. La primera escala tuvo lugar en las Islas Canarias, de allí siguió a Puerto Rico, a la América Central y Meridional. Luego continuó por el Océano Pacífico, con el reembarco de Balmis en Acapulco, y prosiguió su viaje por las Filipinas y otros archipiélagos.

Francisco Xavier de Balmis, regresó a España en 1806, tres años después de su partida. José Salvany, compañero de expedición, permaneció en América del Sur difundiendo la vacuna contra la viruela hasta 1810, cuando murió mientras intentaba llevarla a Buenos Aires. Ambos fueron los artífices de la primera campaña de vacunación masiva en la historia de la medicina (más información)

El propio Jenner se refirió a la expedición diciendo: "no me imagino que en los anales de la historia haya un ejemplo de filantropía tan noble y tan extenso como éste".

Humboldt escribía en 1825: "este viaje permanecerá como el más memorable en los anales de la historia”.

Al cumplirse en el 2006, dos siglos de aquella proeza médica, filantrópica y cultural, el Gobierno español se propuso rendirle homenaje, creando una comisión, mediante el Real Decreto 211/2003.

Se trata de la Comisión Nacional Organizadora del Bicentenario de la Real Expedición Filantrópica de Francisco Xavier Balmis, para llevar la vacuna de la viruela a América e Islas Filipinas, y tendrá como finalidad disponer los actos conmemorativos.

A tal fin se ha organizado una exposición itinerante que se mostrará en Madrid, en Alicante y en A Coruña.Vacunas para todos. Bicentario de la expedición
de Balmis-Salvany También una convocatoria de premios y un acto académico-científico en colaboración con la Real Academia Nacional de Medicina, el Centro Superior de Investigaciones Científicas y la Sociedad Española de Virología.

El libro "En el nombre de los Niños. Real Expedición Filantrópica de la Vacuna 1803-1806" está disponible en formato electrónico en internet.

Un detalle importante, Jenner (el inventor de la vacuna de la viruela) acertó con el método profiláctico, pero no explicó los principios que justificaban su método. Esta cuestión quedaría perfectamente esclarecida gracias a Louis Pasteur años más tarde, esta historia la podéis leer en Pasteur y las vacunas (no tiene desperdicio)




1 comentario:

Ignasi i Pilar dijo...

Sergio com sempre una entrada molt interessant. El vostre BLOG és una bona referència a seguir.
Dóna també el nostre reconeixement a Rafa, que dir de les animacions que pengeu... Gràcies!!!. Seguirem visitant-vos assíduament.